El consuelo de las flores en el hogar familiar
A veces, el mejor momento para enviar flores no es el día del funeral, sino los días posteriores al entierro, cuando el silencio se hace más pesado.
DUELO Y ACOMPAÑAMIENTO
Cuando las luces de la sala velatoria se apagan y los parientes regresan a casa, es cuando el vacío de la ausencia se siente con mayor intensidad. Enviar flores al domicilio particular una semana después del sepelio es un gesto de una sensibilidad extraordinaria.
Plantas que perduran en el tiempo
Para el hogar, recomendamos arreglos en base o plantas vivas como orquídeas blancas o espatifilos. A diferencia de las coronas funerarias, estas plantas están diseñadas para integrarse en la vida cotidiana de la familia, recordándoles que la vida sigue y que su ser querido sigue presente.
El color verde de las hojas y la floración lenta de estas plantas actúan como un bálsamo visual, transformando un rincón de la casa en un pequeño altar de paz y meditación.
Acompañar sin invadir el espacio
Este tipo de envíos suele ir acompañado de una nota más personal, invitando a la familia a un café o simplemente reiterando que estamos ahí para lo que necesiten. Es una forma de decir que nuestro apoyo no terminó el día del entierro.
